480 a. C. · Termópilas, Grecia
Leónidas y unos 300 espartanos, junto a sus aliados griegos, defendieron el estrecho paso frente al inmenso ejército de Jerjes durante tres días, hasta que fueron rodeados por un sendero de montaña.
En el 480 a. C., Jerjes cruzó el Helesponto con un ejército al que los griegos no podían hacer frente en campo abierto, decidido a terminar lo que su padre Darío había empezado en Maratón diez años antes.
La respuesta griega fue la geografía. En las Termópilas, el camino entre las montañas y el mar se estrechaba hasta unos pocos metros, y una fuerza pequeña podía sostenerlo mientras la flota aliada combatía en Artemisio. Esparta envió a Leónidas con una guardia real de 300 hombres, junto a varios miles de aliados de otras ciudades.
Durante dos días los griegos resistieron. En el paso, el número no valía nada: los persas solo podían llevar a la línea de combate tantos hombres como los griegos, y la larga lanza y el pesado escudo del hoplita decidían cada choque.
Al tercer día, un lugareño mostró a los persas un sendero de montaña que rodeaba el paso. Leónidas, avisado a tiempo, despidió a la mayoría de los contingentes aliados y se quedó con los espartanos, los tespios y los tebanos. Fueron rodeados y muertos.
En lo militar fue una derrota que retrasó la invasión sin detenerla. Lo que perduró fue el ejemplo, y la demostración de que el terreno podía anular el número, una lección que Grecia volvió a aplicar al año siguiente.
Aquella resistencia se convirtió en el episodio más contado de las guerras médicas, algo que conviene recordar al leer cualquier relato sobre ella: la historia lleva dos milenios y medio puliéndose.
El escenario se construye sobre resistir más que sobre vencer: el problema de Esparta es hacer que un frente estrecho rinda el mayor tiempo posible; el de Persia, encontrar la forma de rodearlo.
Los bandos, los comandantes y la forma del problema son históricos. Las cartas y la economía de turnos son propias del juego, y la partida es breve allí donde la batalla duró tres días.